En mis sueños me cuida, me hace el amor con ternura, me acaricia hasta que me duermo. En mis sueños. Allí soy hermosa e inteligente, nadie puede ganarme; no hay límites ni barreras: todo lo puedo. Omnipotente, en mis sueños lo soy. Decenas de veces me desperté buscandolo a quien compartía la cama en mis sueños. Sí, debo admitir que mi imaginación es más que muy poderosa. Y ahora decidí no llamarlo más para ver cuánto tarda en darse cuenta de mi desaparición terrenal. ¿Se dará cuenta en algún momento de que sigo existiendo?