
Me sorprende a veces la maldad de las personas qué están alrededor de uno. Me tiene bastante azorada también la manera que tenemos muchos de engañarnos: yo no fui jamás de una belleza de revista, pero siempre estube segura de que no nececitaba mas que SU AMOR. Un día me enamoré de este tipo, un día me volví loca por el, un día decidí dar mi vida... y ese fue el mismo día cuando me dí cuenta de que el género humano no es mas que escoria vieja.